Desde que yo era chiquitica

Desde que yo era chiquitica, el comunismo me a perseguido. No porque yo quiero, si no porque nací con el. Mis padres eran inmigrantes de Ucrania a Argentina, y se mudaron a Buenos Aires. Yo nací en Buenos Aires el 27 de mayo, 1940 y mis padres me pusieron el nombre María Olga Vakuliuk. Yo era una niña contenta, con una hermana mayor y un hermanito menor.
Durante mi niñez, el mundo de la Unión Soviética seguía creciendo. La segunda guerra mundial estaba en pleno efecto, con la guerra en Stalingrado ocurriendo cuando tenia solo 3 años. La primera bomba atómica se detono cuando estaba en la escuela primaria. Yo tenia 9 años. Mis padres escucharon propaganda de la unión soviética, diciendo que la comida y terreno era de todos. Decidieron mudarnos a Kiev, la capital de lo que ahora es Ucrania.
Nos fuimos de Buenos Aires cuando yo cumplí 15 años. Nosotros no sabíamos las condiciones que nos esperaban en la Unión Soviética. En Kiev, nos mudamos a un apartamento en el centro de la cuidad, y yo seguí yendo a la escuela. Yo decidí ir a la Universidad de Kiev para estudiar francés. Mis padres se mudaron a Cherkassy, y yo me quede con mi hermana en la ciudad.
En Kiev, el tiempo pasaba rápido, y yo seguía estudiando. Durante mis años ahí, conocí a un muchacho que se llamaba José Miguel Palomino. El vino desde Cuba a Kiev para hacerse veterinario. En esta época Cuba se había hecho aliado de la Unión Soviética en el año 1959. José se quedo a vivir conmigo por unos cuantos años.
Nosotros eventualmente nos casamos en Cherkassy en 1967. El 10 de diciembre de 1967, mi primer hijo Ernesto nació. Nosotros decidimos irnos a Cuba, donde vivían los padres de José y había mas esperanza.
Nos fuimos en el año 1969, y nos establecimos en un barrio que se llamaba Playa cerca de el antiguo hospital de Marianao. José empezó a trabajar como veterinario y yo como maestra de francés y ruso. A mis 30 años, tuve a mi segundo hijo Oscar el 29 de noviembre de 1970. Mi hermana se mudo a Cuba también, con su esposo (cubano también) y sus dos hijas. Mi hermano y mis padres se quedaron, pero yo me sentía mejor viviendo en la isla de Cuba.
Mis hijos crecieron debajo del comunismo que me perseguía. Nosotros tratamos de vivir lo mejor que podíamos, mudándonos a una casa grande que estaba dividida entre 3 familias. En esa casa me acuerdo que teníamos matas de plátanos que se caían sin razón. Después Juan se dio cuenta que Oscar cogía un machete y jugaba que las matas de plátanos eran enemigos, y cortabas todas las matas de el patio. Osqui y Ernesto jugaban entre ellos y algunas veces se metían en problemas.
Cuando Osqui y Ernesto tenían 17 y 20 años, nos mudamos a un apartamento en un once piso en la Habana. Empezó el periodo especial, y no había mucha comida. Ellos tuvieron que empezar a trabajar como podían, e iban en bicicleta con la libreta a comprar la poca comida que nos daban. Nos pasamos unos cuantos años así, viviendo de día en día.
En 1989 mi vida cambio. Era mañana en el apartamento, todavía Oscar y Ernesto estaban durmiendo. Juan y yo estábamos en el balcón. En segundos Juan se me fue de mi vida, y ahora yo era madre soltera. Ese año fue uno de los mas tristes en mi vida. Ya no tenia alguien que me ayudara en la vida dura de Cuba. Mis hijos tuvieron que seguir creciendo sin padre.
Esta tragedia cambio mi vida y la de mis hijos. Nos dimos cuenta de que en Cuba no había esperanza, y decidimos irnos a vivir a donde yo nací, Argentina. Oscar se caso en Cuba, y se fue conmigo a ver como podíamos empezar este próximo capitulo en nuestras vidas. Ernesto se quedo, pero en un año venia a vivir con nosotros. Huimos de el comunismo, y finalmente no tenia la sombra que me perseguía. En Argentina, Oscar pudo traer a su esposa, y ellos encontraron trabajo y un apartamento. Yo me mude a un apartamento con Ernesto y su esposa. Pude encontrar maneras de sobrevivir, después de todas las tragedias que pasaron.